3.27.2014

Economía y vida cotidiana


La economía está presente en nuestra vida diaria, en casi todas nuestras decisiones e incluso en aquellas que ni si quiera imaginamos. No se trata de un conjunto de conceptos aislados, sino de un enfoque razonado para la toma de decisiones. Se puede aplicar a cualquier cosa, incluso a los temas más controversiales de nuestra sociedad como el matrimonio, el deporte, el crimen, el tráfico de drogas, la educación, el tamaño de la familia y así podríamos seguir con una variedad de ejemplos.

Por ejemplo, Gary Becker, premio Nobel de economía 1992 aplica técnicas económicas que ayudan a explicar algunos temas. Una persona contrae matrimonio cuando piensa que obtendrá más placer en su condición de casado que de permanecer soltero.

Explica que el número de hijos que tiene una pareja depende de la relación costo beneficio de criar niños. Por esa razón, las parejas suelen tener menos hijos cuando la esposa trabaja  y obtiene mayores ingresos, o cuando aumenta en costo de la educación. Además señala que las tasas de divorcio aumentan cuando las parejas llegan a la conclusión de que están mejor solos.




Profesor, ¿no está usted exagerando cuando dice que algunas personas se casan para mejorar su situación económica?
G. B.: No, no lo creo así… ¿Es usted casado?
No, aún no.
G. B.: ¿Y por qué no se ha casado?
Porque no he encontrado a la persona con quien hacerlo.
G. B.: Muy bien, entonces usted no puede encontrar a la persona que pueda mejorar su situación.
Bueno, yo no busco una persona para mejorar mi situación; es simplemente porque no encuentro a la persona indicada.
G. B.: Pero es que la persona forma parte de su mejoramiento, de su desarrollo. Cuando yo digo “mejorar”, no quiero decir simplemente enriquecerse, quiero decir que se trata de encontrar a alguien que ayudará a que su vida sea más feliz.  Simplemente, más feliz. Y usted no ha encontrado a la persona que hará su vida más feliz. Eso es lo que yo quiero mejorar. Hacer su vida más feliz. Las personas se casan cuando la utilidad esperada en el matrimonio excede la utilidad esperada de quedar soltero.
¿Y esa misma lógica puede aplicarse a las personas que se divorcian?
G. B.: En efecto, las parejas se divorcian cuando la utilidad de estar casadas cae por debajo de la utilidad esperada de estar divorciadas, cuando ellos ya no obtienen ningún placer de estar casados. Es decir, los buenos matrimonios están basados sobre las buenas decisiones de negocios. Cuando yo digo que las personas se divorcian, quiero decir que las personas hacen eso porque se dan cuenta que, bueno, no son muy felices ahora, y quizás puedan encontrar a otra persona que los haga felices. Ese es el sentido de lo que yo digo por mejorar. En parte, es su caso. Yo diría que mi teoría se aplica a su comportamiento. Usted  todavía no ha encontrado a alguien que pueda hacer su vida más feliz.
¿Y no hay algún espacio para el amor en toda esta discusión?
G. B.: Por supuesto, en muchos matrimonios hay un elemento de amor, de afecto. Yo no creo que haya simplemente una relación de negocios. Hay amor, algunas veces odio. Hay culpabilidad, obligación, y esas cosas entran al matrimonio, pero al mismo tiempo hay transacción porque las personas hacen diferentes cosas que son parte de un negocio. En todo caso, ¿se trataría de una relación entre la felicidad y la economía?
G. B.: Es que el término economía es muy amplio. No es sólo dinero. Es también amor. Yo he hablado de cosas como el amor, la obligación. La compatibilidad sexual; todas estas cosas deben entrar dentro de la economía. Eso es lo que quiero recoger de la economía. Yo trato de expandir los límites de lo que es la economía no sólo de dinero, no sólo de dólares o centavos.
Pero a nivel mundial, sería muy difícil incluir todo esto en la economía.
G. B.: Claro, porque en el mundo la economía es más importante que el amor. Si el Perú realiza un intercambio comercial con un vecino, no lo va hacer por amor, sino porque está esperando mejorar su situación. Lo mismo que pasa en Estados Unidos. ¿Usted cree que nosotros firmamos acuerdos porque amamos a México y Canadá? No. Ellos tampoco lo hicieron porque nos aman. Nosotros lo hicimos porque pensamos que podíamos mejorar nuestro comercio con ese acuerdo. Y así, mucho de lo que se hace alrededor del mundo no es por amor. Parte del mundo es amor; dentro de la familia, por ejemplo. Adam Smith, el más famoso de los economistas, dijo en 1776 que en la mayoría del mundo usted no puede conseguir las cosas basado sobre el amor sino sobre la base de la creencia de que cada persona mejorará con el intercambio. Y en todo el mundo es así. No es por amor.

3.14.2014

¿Quiénes son los poseedores de la deuda pública de las economías emergentes?



La deuda pública es la cantidad total de dinero que el gobierno debe a terceros. En otras palabras, es la suma neta acumulada de sus déficits y superávits anuales. Además, el gobierno paga intereses por el dinero que solicitó en préstamo para financiar la deuda nacional. Podemos decir que el endeudamiento público es el resultado de los préstamos acumulados que han solicitado los gobiernos a algunos particulares, como empresas, bancos centrales, bancos comerciales, instituciones y otros gobiernos, y refleja de alguna manera la suma de los déficits de los años anteriores. Aquí se puede consultar más información y la base de datos utilizada por los autores.


 Principales poseedores de la deuda pública de las economías emergentes


3.06.2014

Brecha salarial entre géneros en América Latina



La Organización Internacional del Trabajo (OIT), ONU Mujeres –Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres–, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentan en forma conjunta el Informe Regional, Trabajo decente e igualdad de género. Políticas para mejorar el acceso y la calidad del empleo de las mujeres en América Latina y el Caribe.

Cinco organismos internacionales nos muestran una radiografía de las desigualdades de género en América Latina y el Caribe, detectan que son consecuencia directa de las perspectivas tradicionales sobre el lugar y el papel que deben ocupar las mujeres en la sociedad, basadas en prejuicios y discriminaciones, que no sopesan los avances que ha experimentado la región y sus efectos en las sociedades. 

Otros problemas que afectan a las mujeres, nos señala el estudio es que no sólo hay desigualdad de género, sino que también se observan enormes desigualdades entre las mujeres. En la Región no es lo mismo ser una mujer indígena, joven, habitar en zonas urbanas o rurales, vivir en su país o ser migrante, tener o no hijos, estar en la tercera edad. 

También podemos encontrar propuestas y recomendaciones en el diseño y la puesta en marcha de políticas para la igualdad de género, que contribuyan hacia los esfuerzos colectivos para  fomentar el bienestar de la sociedad en su conjunto.

           La brecha salarial de género aumenta con la edad