9.27.2013

Tres grandes de la economía



Tres personajes en el Museo Interactivo de Economía destacan las ideas centrales de tres grandes corrientes del pensamiento económico y sus principales representantes. La Escuela Clásica, la Escuela Marxista, y la Revolución Keynesiana. Con esta obra puedes conocer un breve recuento de la historia del pensamiento económico. 







 

9.23.2013

¿Vale la pena educarse?




Orley Ashenfelter y Alan Krueger son dos profesores de la Universidad de Princeton que se hicieron esta pregunta y estimaron el efecto de la educación en el salario para una muestra de gemelos de Estados Unidos. ¿Por qué gemelos? Eligieron a gemelos genéticamente idénticos para asegurar que no existiera endogeneidad en la variable educación; es decir, para que la correlación entre educación y salario no fuera producto de una correlación entre educación y las habilidades del trabajador u otras características genéticamente determinadas. Esto es importante porque cualquiera podría hablar incluso de la causalidad inversa (salario-educación y no educación-salario), es decir que los que ganan más se educan más.

Los resultados de los autores sugieren que los retornos económicos de la educación pueden estar subestimados en estudios pasados. Ashenfelter et al. encuentran que un año de estudio completado incrementa el salario del trabajador estadounidense entre un 12 y 16 por ciento. Esta estimación es casi el doble de anteriores investigaciones y mucho mayor si no controlamos por las habilidades.

Pero, ¿qué sucede en México? Analizando la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), se encuentra que la desocupación de personas que tienen un grado de instrucción alto (medio superior y superior) ha ido en aumento en el tiempo, incrementando alrededor de 20% del primer trimestre de 2005 al tercer trimestre de 2012. Mientras que la desocupación para personas que tienen un grado de instrucción bajo (primaria incompleta) se ha reducido en 34% del primer trimestre de 2005 al tercer trimestre de 2012 (véase la figura de abajo). Estos resultados llaman mucho la atención ya que a pesar de que las personas se educan su desempleo aumenta, al grado de parecer que hay una relación directa entre educación y desempleo. Lo cual se confirma al reducirse la desocupación para personas menos educadas.






 Por extraño que le parezca al lector, esto no es algo raro desde el punto de vista económico si se piensa que las empresas (empleadoras de los trabajadores) son minimizadoras de sus costos (como el salario), pero que adicionalmente no están contabilizando los beneficios de tener trabajadores más capacitados. Es decir, un incremento en la escolaridad sí aumenta el salario en México, pero este mismo hecho provoca que los trabajadores más calificados no sean contratados con el fin de reducir costos (a pesar de que ellos podrían incrementar la eficiencia de las empresas). Lo anterior puede ser una de las razones por las cuales no ha incrementado la productividad en México en las últimas décadas.



9.20.2013

Cómo afectó a la reducción en las remesas (en la crisis de 2008-2009) a la asistencia escolar y al trabajo infantil en México



La migración es un fenómeno que comienza dentro de una nación. La explicación de dicho fenómeno tiene una lógica económica. Debido a que el desarrollo económico entraña casi siempre un rápido crecimiento de algunos sectores de la economía, otros se quedan rezagados y se estancan o incluso se reducen. Este es el caso concreto de la agricultura. A medida que avanza el desarrollo económico, la gente emigra de las zonas rurales a las zonas urbanas: la agricultura provee de trabajo a la industria (Ray, 1998).

Este fenómeno migratorio también ocurre a nivel internacional, por las mismas razones. En la era de la globalización, los movimientos migratorios a través de las fronteras nacionales están incrementando los flujos de personas a lugares cada vez más distantes. La migración internacional de trabajadores incrementa cuando las personas buscan mejores condiciones de vida. Este es un fenómeno estructural resultado de las asimetrías económicas, redes de trabajo, y de la creciente interdependencia entre países (Yúnez, 2011).

De acuerdo con la Organización Internacional para la Migración (IOM), el número de migrantes internacionales (i.e., personas residentes en un país distinto al de su país de origen) ha incrementado de un estimado de 76 millones en 1965 a 188 millones en 2005. Además, la migración internacional de mujeres ha crecido en los últimos años de forma tal que ahora cerca de la mitad de los migrantes son mujeres.

Las remesas de trabajadores se han convertido en una fuente muy importante de ingresos para muchas economías latinoamericanas. De hecho, América Latina fue la región que recibió el mayor volumen de remesas en 2006: más 50 millones de dólares. Esta cantidad se ha multiplicado por 25 en los últimos 25 años, y hoy representa alrededor del 70 por ciento de los flujos de inversión extranjera directa y es casi ocho veces más grande que la asistencia oficial para el desarrollo destinada a la región. La mayor cantidad, en términos absolutos, va a México, donde los flujos de remesas anuales están por encima de 20 millones de dólares (World Bank, 2009).

Un análisis de la ENOE 2008 y 2009 indica que los hogares receptores de remesas presentan restricciones al crédito, esto como conclusión a partir del hecho de que enfrentaron un shock negativo en las remesas que reciben, mandando a sus hijos a trabajar. En este sentido, si se busca reducir la deserción en la escuela y el trabajo infantil, es necesario tomar medidas encaminadas a reducir las restricciones al crédito que enfrentan las familias de migrantes, quienes relajan dichas restricciones mediante las remesas. De hecho, es posible extender el análisis a las familias pobres, es decir, toda familia pobre enfrenta fuertes restricciones al crédito lo que lleva a los padres a mandar a trabajar a sus hijos.

Por lo anterior, es importante enfocarse en las zonas rurales, donde se presenta la mayor concentración de familias pobres y que de hecho coinciden con ser los más propensos a recibir remesas, en el sentido de que mandan a los jefes de familia o a los jóvenes al extranjero como migrantes.
De aquí surge otro problema que debe ser atendido y que justifica la toma de medidas en cuanto al problema de la migración y la falta de empleos. Es claro que el mercado mexicano de trabajo no tiene la capacidad de absorber la oferta laboral que incrementa cada año, por ello hay muchos mexicanos que van a  Estados Unidos como migrantes ilegales (principalmente) con la finalidad de trabajar. Pero debido a la fragilidad del mercado laboral de migrantes en dicho país, los choques macroeconómicos afectan mucho a las familias receptoras de remesas.