4.19.2013

Así fue John Maynard Keynes



Regresamos al espacio virtual de la información. El próximo domingo 21 de abril se cumplen 67 años de la muerte de Keynes. Aquí les dejamos esta entrada.


Así fue John Maynard Keynes


A todos los economistas les resulta familiar el nombre de John Maynard Keynes. Fue un personaje multifacético, de espíritu alegre, divertido, intuitivo, satírico y de exquisita calidad literaria.
Un enamorado del clima de España, editor del Economic Journal por 33 años, esposo de una bailarina rusa y arquitecto del Fondo Monetario Internacional. Un personaje que provocó polémica y mucho reconocimiento en su época por sus observaciones agudas y por romper con el pensamiento económico de ese momento.






Su rara combinación de dotes, como el ser matemático, historiador, filósofo, político y economista no lo convirtieron en genio solitario, pues fue miembro del círculo intelectual conocido como el Grupo de Bloomsbury, formado por escritores y pintores como Bertrand Russell, Virginia Woolf y Duncan Grant. 





Keynes nació el 5 de junio de 1883, en el número 6 de Harvey Road, en una casa amplia y espaciosa de arquitectura victoriana en la ciudad de Cambridge, Inglaterra. Su padre, John Neville Keynes, fue economista y profesor de la Universidad de Cambridge; y su madre, Florence Ada Brown, fue una amante de la filantropía y pionera en actividades de asistencia social y obras de caridad en distintas localidades de Cambridge que recorría en bicicleta. Con el tiempo, Florence se convirtió en alcaldesa de Cambridge. Tuvo dos hermanos, Margaret y Geoffrey. Su hermana estuvo casada con el Dr. Archibald Vivian Hill, Premio Nobel de medicina en 1922. 

Keynes estudió en Eton College, el colegio más prestigioso de Inglaterra, después estudió filosofía y economía bajo la mano de Alfred Marshall y la tutoría de Arthur Pigou.
El diario de su padre, John Neville, relata una respuesta interesante de Keynes a la edad de cuatro años y medio “¿Qué significa interés?: Si te doy una moneda de medio penique y la guardas mucho tiempo, tendrás que devolverme esa moneda y otra más. Eso es el interés.”
Su libro Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero se publicó en febrero de 1936, en el sexto año de la Gran Depresión, cuando Keynes tenía cincuenta y tres años de edad. Causó tremenda impresión al grado que trasformó la profesión económica en la llamada revolución keynesiana. Fue el acontecimiento más significativo en la ciencia económica que lo convirtió en el economista más influyente del siglo XX.

Nombró a su libro Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero y recalcó el sufijo general, con el objeto de contrastar sus argumentos y conclusiones con los de la teoría clásica, en la que se educó y en la que dominaba el pensamiento económico, tanto práctico como teórico, de los académicos y gobernantes de esta generación, igual que lo habían dominado durante los últimos cien años. 

Señala que los postulados de la teoría clásica sólo son aplicables a un caso especial, y no en general, por lo tanto, sus enseñanzas engañan y son desastrosas si intentamos aplicarlas a los hechos reales. 

En opinión de Keynes, el Estado debía intervenir en la economía a través del gasto público para generar obras públicas y compensar la influencia insuficiente y depresiva que tiene el gasto privado sobre la economía.
En las discusiones académicas, Keynes utilizaba su brillantez de una manera despiadada, como decía el historiador de arte Keneth Clark -nunca apagó sus faros-; pero un ataque al corazón logró apagarlos para siempre un domingo de Pascua con fecha del 21 abril de 1946 a la edad de 63 años. Como bien comentaba en sus argumentos “…en el largo plazo todos estaremos muertos.” 

La tormenta económica del 2008 y la recesión mundial lo ponen nuevamente de moda. Paul Krugman, profesor de la Universidad de Princeton y ganador del premio Nobel de economía 2008 ha declarado que la economía mundial necesita una operación de rescate y que se requiere de un verdadero estímulo fiscal al buen estilo keynesiano para estimular el gasto.

Freses celebres de Keynes

"Si los ingresos se ahorran y no se gastan, tendrá lugar una reducción en la demanda total de bienes y servicios, y con ello, del producto y el empleo"

      “…las ideas de los economistas y los filósofos políticos, tanto cuando son correctas como cuando están equivocadas, son más poderosas de lo que comúnmente se cree En realidad el mundo está gobernado por poco más que esto Los hombres prácticos, que se creen exentos por completo de cualquier influencia intelectual son generalmente esclavos de algún economista difunto.








No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Te preocupa la crisis financiera? Déjanos tus comentarios.