6.24.2016

¿Qué significa el Brexit?




El Brexit es una abreviatura de dos palabras en inglés, Britain (Gran Bretaña) y exit (salida) y se refiere a un proceso que definió la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), en un inicio David Cameron sugirió un referéndum con este tema si ganaba las elecciones parlamentarias de 2015, pero después promovió y votó a favor de permanecer en la UE. Al conocer el resultado del Brexit, David Cameron anunció su renuncia al cargo de Primer Ministro para octubre de este año.
Hace unos años también se realizó el Grexit, un ejercicio similar en Grecia. El resultado fue la permanencia de Grecia dentro de la Unión Europea. Reino Unido es miembro de la Unión Europea desde 1973, aunque no comparte la moneda única, conocida como el euro. La moneda de curso legal en el Reino Unido es la libra esterlina. 

El 23 de junio se realizó en el Reino Unido este referéndum conocido como el Brexit con una pregunta fundamental que cambiará la vida de millones de europeos dentro y fuera del Reino Unido. 

La pregunta: ¿Debería el Reino Unido permanecer como miembro de la Unión Europea o abandonar la Unión Europea?

Ante esta pregunta, los electores tenían dos posibles respuestas:

a) Remain a member of European Union (Permanecer como miembro de la Unión Europea)
b) Leave the European Union (Abandonar la Unión Europea)

Con este ejercicio democrático el Reino Unido, la quinta economía del mundo decidió abandonar la Unión Europea después de más de 43 años con el 51,9% de los votos, contra el 48.1 por la permanencia. 
 



¿Qué implicaciones tiene la salida del Reino Unido?

La salida del Reino Unido implica cambios importantes, no sólo en Europa, si no a nivel global en temas de migración, empleo, comercio exterior, movimientos de capital e inversión, además de provocar incertidumbre y sobrerreacción en los mercados internacionales, como refleja la caída de las bolsas Europeas y del mundo. Las empresas británicas y los trabajadores también necesitan acceso libre y completo al mercado europeo. Como decía John Donne “Ningún hombre es una isla, completo en sí mismo, cada hombre es un pedazo del continente”. El libre movimiento de personas, bienes y otros recursos por los países miembros es uno de los principios fundamentales y el corazón económico de la Unión Europea. 

George Akerlof, Kenneth Arrow, Angus Deaton, Peter Diamond, James Heckman, Eric Maskin, James Mirrlees, Christopher Pissarides, Robert Solow y Jean Tirole, son 10 economistas galardonados con el premio Nobel de Economía que sugerían la permanencia en la Unión Europea, por las posibles implicaciones negativas a la economía.  

Por ejemplo, en este contexto y en el marco del Artículo IV de su convenio constitutivo, cada año el Fondo Monetario Internacional (FMI) realiza una revisión de la situación económica y perspectivas de cada uno de sus países miembros. En el caso del Reino Unido, el FMI también advertía que el mayor riesgo e incertidumbre de la economía se relacionaba con el resultado del referéndum, además señalaba una serie de efectos negativos para su economía como aumentos en las barreras comerciales con los países de Europa y el mundo, pues tienen relaciones comerciales con alrededores de 60 países. Estas barreas reducirían la inversión y la productividad, pero son efectos temporales. 

Nuestro país tiene una relación comercial acotada con el Reino Unido, es cercana al 1 por ciento y al menos por este canal, las autoridades económicas y financieras no esperan un impacto relevante, sin embargo la SHCP anunció una serie de medidas preventivas ante este escenario externo, entre ellas, un segundo recorte al gasto público por 31 mil 715 millones de pesos en gasto corriente. En términos de tipo de cambio, el peso registró una caída importante y la Comisión de Cambios se mantendrá atenta a la volatilidad del tipo de cambio. 

El profesor Paul Krugman, señala que las consecuencias económicas serán negativas, pero no tan profundas como muchos resaltan, en realidad, las consecuencias políticas podrían ser más graves, tanto en Europa como el Reino Unido y afirma que el Brexit hará más pobre y menos productiva a esta nación que decidió salir de la Unión Europea, pero al final puede ser sólo un síntoma más de los grandes errores como la adopción del euro por los países que integran la Unión europea sin una cuidadosa reflexión acerca de cómo una moneda única funcionaría sin un gobierno unificado.
                                              



3.03.2016

Menores precios del petróleo en tiempos inciertos




Desde los años ochenta se han presentado cuatro episodios importantes de precios bajos del petróleo, el primero en 1985-86, el segundo en 1990-91 durante la Guerra del Golfo, el tercero en 2008-09 durante la crisis financiera internacional, y el episodio actual, con el que no concluirá la saga. Sin embargo, hay una diferencia con los periodos anteriores, pues todo indica que probablemente se mantendrán bajos por un periodo considerable como muestra la gráfica con la cotización de futuros. 
 
 


Fuente: John Baffes, M. Ayhan Kose, Franziska Ohnsorge y Marc Stocker




 
 
Fuente: Informe trimestral de inflación, octubre-diciembre 2015


La industria petrolera ha sido una fuente de recursos muy importante para nuestra economía, por ejemplo, en los años ochenta el petróleo llegó a representar más de mitad de las exportaciones totales. Hoy, para bien o para mal, la historia es muy distinta, en los últimos años el petróleo representa alrededor del 10 por ciento de nuestras exportaciones totales. El último reporte del INEGI con información oportuna de comercio exterior, señala que la estructura de las exportaciones de mercancías durante enero de 2016 fue la siguiente: bienes manufacturados 90.1 por ciento; productos petroleros 4.3 por ciento; bienes agropecuarios 4.5 por ciento y productos extractivos no petroleros 1.1 por ciento. Sin embargo, de no repuntar el volumen exportado de productos petroleros se podría reflejar en un deterioro de la balanza comercial petrolera.  

 

Fuente: Duclaud, J., y G. García. 2012. “Mexico’s Oil Price-Hedging Program”


El impacto de la caída de los precios del petróleo es tema de conversación y preocupación, pues todo indica que se mantendrán bajos por un periodo considerable. Distintos factores de oferta como el record de producción de Arabia Saudita, el mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), factores de demanda como la expectativa de un débil consumo mundial de petróleo y otras materias primas, entre otros aspectos que tuvieron un papel en la caída abrupta registrada desde el mes de junio de 2014. En 2015 el precio del petróleo disminuyó alrededor de 50% con relación al precio promedio del año anterior.
 
Estimaciones de la SHCP señalan que el efecto neto de la caída en un dólar en el precio del petróleo sobre los ingresos petroleros del sector público, es equivalente a una reducción de 3.7 Mmp para 2016. En distintos medios se ha señalado que nuestra economía no está petrolizada sin embargo, menores precios tendrán un impacto adverso sobre los ingresos futuros del sector público, aun destacando la fortaleza de la recaudación tributaria que ha favorecido a la disminución de la dependencia de las finanzas públicas del petróleo, este año contamos con las coberturas petroleras que protegen los ingresos del Gobierno Federal, la estrategia cubre un precio de 49 dólares por barril, pero el próximo año estamos descubiertos ante una mayor caída en los niveles del precio del petróleo. La tendencia es minimizar la dependencia pero al parecer las finanzas siguen petrolizadas. 



Fuente: Criterios Generales de Política Económica 2016

En este contexto hay quienes proponen homogenizar el IVA, pero para beneplácito de los contribuyentes en febrero de 2014 el Ejecutivo suscribió el Acuerdo de Certidumbre Tributaria, donde se comprometió a no proponer la creación de nuevos impuestos o incrementos en las tasas de los ya existentes, no reducir ni eliminar los beneficios fiscales ni las exenciones actuales o cualquier otra medida que aumente la carga tributaria de los contribuyentes. Este acuerdo es aplicable hasta 2018 para otorgar certeza a los actores de la economía. ¿Será suficiente para evitar un ajuste fiscal?