9.29.2016

Banco de México aumentó su tasa de interés




El Banco de México aumentó 50 puntos base el objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día y se ubicó en 4.75 por ciento, además es el tercer incremento en el año.  

En México nuestro banco central es el Banco de México y es el encargado de combatir la inflación, es decir, controlar el aumento sostenido y generalizado de todos los precios de los bienes y servicios que se comercian en la economía, por lo tanto, tiene la responsabilidad de determinar las medidas necesarias para controlar la inflación y mantenerla baja y estable; a estas acciones se les conoce como política monetaria. Para esto, el Banco de México utiliza los instrumentos de política monetaria, su principal herramienta es una tasa de interés llamada objetivo para los préstamos que obtienen los bancos a un día. En otras palabras, el banco central establece un objetivo para la tasa de interés a la que se prestan dinero entre sí los bancos comerciales, ya que parte de su actividad diaria es prestarse recursos entre sí por periodos muy cortos, digamos a un día. Esto es porque algunos tienen faltantes y otros sobrantes. Por eso existe un mercado interbancario en donde los mismos bancos cubren los faltantes de unos con los sobrantes de otros. 

El Banco de México reduce su tasa objetivo cuando considera que hay menores presiones en la inflación. Por el contrario, sube su tasa objetivo cuando detecta presiones de inflación presentes y futuras en nuestra economía. La tasa de interés de referencia es el principal instrumento de política monetaria que utiliza el banco de Mexico para mantener la inflación baja y estable. Cuando el banco central sube o baja la tasa de interés de referencia, impacta otras tasas de interés presentes en nuestra vida diaria. En general, un aumento en la tasa de interés tiene efectos en las condiciones de gasto en la economía en su conjunto, por ejemplo, el crédito para el consumo y la inversión se encarecen y su cantidad demandada disminuye, los intermediarios financieros como los bancos tienden a reducir los créditos, ya que una tasa mayor implica mayor riesgo. El consumo de los distintos actores económicos tiende a disminuir, con tasas más altas es más atractivo ahorrar, por lo que el consumo tiende a disminuir. Tasas de interés más altas también son más atractivas para la inversión en bonos y otros activos financieros del país, en relación a los bonos extranjeros. Esto puede inducir a una apreciación del tipo de cambio que se refiere al precio de una moneda extranjera que se expresa en términos de nuestra moneda nacional. Estos son sólo algunos elementos de gasto agregado de la economía que se ven impactados por los cambios en la tasa de interés. 




Fuente: Banxico




9.28.2016

El tipo de cambio y la inflación




México y otros países como Argentina, Brasil, Chile y Colombia tuvieron fuertes depreciaciones de sus monedas con respecto al dólar americano. Por ejemplo, el real brasileño y el peso colombiano, se han depreciado alrededor de 60 por ciento frente al dólar en los últimos dos años. El tipo de cambio se refiere al precio de una moneda extranjera que se expresa en términos de nuestra moneda nacional. Inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios que se intercambian en la economía del país.

La evolución del tipo de cambio es una variable que despierta gran interés y preocupación en distintos actores de la economía, entre otras cosas, porque sus variaciones pueden afectar los precios internos de distintos bienes y servicios. En economía, este fenómeno se llama traspaso del tipo de cambio a precios. En 2008 nuestra economía tuvo un escenario adverso, el tipo de cambio se depreció considerablemente, al primer trimestre de 2009 la depreciación superó el 30% y el traspaso a la inflación fue relativamente pequeño, con efectos transitorios.  

Fuente: Tomado de Perspectivas económicas, FMI

Es importante conocer este traspaso por distintas razones, en primer lugar, nos ayuda a identificar el nivel de traspaso, si es bajo, el banco central tiene mayor libertad para implementar su política monetaria independiente de fluctuaciones en el tipo de cambio, ya que un nivel de traspaso alto puede generar una espiral depreciación e inflación. Por otro lado, el banco central ha señalado que hasta el momento, no se han presentado efectos de segundo orden, es decir que se afecten las expectativas de inflación y se contamine el proceso de formación de precios de la economía, ya que las expectativas provenientes de encuestas y las extraídas de cotizaciones de mercado siguen ancladas, sin embargo el índice nacional de precios al productor refleja, en gran medida, los mayores costos asociados con la depreciación de la moneda nacional.

En los últimos días el ritmo de la depreciación de nuestra moneda se ha incrementado sustancialmente, la semana pasada alcanzó el umbral de los 20 pesos por dólar y algunos actores han solicitado la intervención de la Comisión de Cambios actor encargado de la política cambiaria integrado por la SHCP y el Banco de México para detener esta situación, sin embargo esta solicitud bien intencionada no es la más adecuada. 

Fuente: Banxico

El banco central dará a conocer su decisión de política monetaria el jueves 29 de septiembre, para esto considera distintos elementos como evolución de la actividad económica y los determinantes de la inflación, pero es importante recordar que la política monetaria no persigue un objetivo de tipo de cambio, su tarea prioritaria es preservar la estabilidad de precios, toma en cuenta la evolución del tipo de cambio, sólo en la medida en que puede impactar la inflación y sus expectativas.

Nuestra moneda no es nada despreciable en los mercados internacionales, el peso se ubica entre las diez monedas de mayor operación en el mundo y es la segunda divisa más operada de países emergentes, sólo detrás del renminbi chino.

En general, el banco central debería evitar responder al ajuste normal de los precios relativos por una variación en el tipo de cambio, pero debería endurecer la política monetaria si se evidencian efectos de segunda orden, el último comunicado de prensa señala que no se han presentado estos efectos en el proceso de formación de precios de la economía.

Nuestro país tiene una inflación baja, pero al mismo tiempo nuestra moneda se deprecia de manera importante. Las principales causas de la depreciación son externas como la caída en los precios internacionales del petróleo, la baja en la expectativa en el crecimiento de la economía mundial, la elección presidencial norteamericana, entre otros, pero en este momento es el principal riesgo para las expectativas de inflación. Frente a un escenario tan complicado distintos especialistas consideran que el banco central aumentará en entre 50 y 75 puntos base, por otro lado, mantener la tasa de interés brindaría mayor margen de maniobra para responder a la normalización de la política monetaria en Estados Unidos.